jueves, 30 de diciembre de 2010

Sin destino...

Sentimientos, aflicciones, deseos y un tremendo escalofrío recorre tu cuerpo
Todos tus sentidos se vuelven uno solo y convergen en lágrimas
Lagrimas que limpian el alma y desahogan el cuerpo de la presión,
Presión que se siente al vivir en un mundo al que no pertenecemos,
Un mundo en el que somos vistos como animales exóticos, como bestias…
Siendo capaces de destrozar a los humanos en un parpadeo, tenemos que convivir con ellos y
Escondernos para poder ser nosotros mismos, vivir entre sombras, bajo el manto de la noche,
Buscar lugares en donde podamos mostrarnos como somos, sin mascaras,
Sin temores a ser descubiertos y repudiados.

Te he visto rondar por los lugares repletos de humanos y pasar inadvertida…
Te he visto convivir con ellos y servirles sin protestar, he admirado la capacidad que has obtenido en estos siglos…
Me he pasado muchos años siguiéndote sin que tú te sintieras mi presencia, pero no pude resistir más y te escribí esta carta con el fin de que te enteres de que sigo ahí, en las penumbras, en la oscuridad, oculto entre sombras, esperando a que vuelvas la mirada hacia mí, tu eterno enamorado, deseoso de unirme a ti para acabar de una vez por todas con ese sufrimiento que te embarga y ser felices de nuevo.
Si decides salir de ese letargo que empaña tu verdadera naturaleza, búscame estoy detrás de ti….

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